Planta 2. Edad contemporánea (S. XIX)
La sala está dedicada al siglo XIX, etapa de mayor florecimiento económico, social y cultural de la ciudad, y época en la que el Ayuntamiento inicia la política cultural que generará la actual colección. Las unidades temáticas en las que se ha dividido son tres.
El Museo Municipal en el siglo XIX

Este espacio recrea el origen de la colección pictórica y el primer museo que poseyó el Ayuntamiento y la ciudad.
Las obras presentes son: la serie de los Cenacheros (Talavera, Nido, Grarite, Herrera y Velasco), los Arrieros de Blanco Coris y Grarite, Floreros de Bracho Murillo, Una antesala de Cappa, Un murciano de Moreno Carbonero, Palomas junto a un abrevadero de José Ruiz Blasco, Marina de Guillermo Gómez Gil, Paisaje de Barcenillas de Ruz, Muros de la Alcazaba de Félix Iniesta, Castillo en ruinas de Blanco Merino, Estudiantes en una taberna de Reyna Manescau, Un piropo de Leoncio Talavera, Tropezón en el coro de Simonet y Paleta. Todas estas obras entraron en la colección entre 1877 y 1890.
Picasso y el Museo Municipal

El Museo Municipal tuvo un papel importante en la formación del joven Picasso ya que durante sus estancias veraniegas en Málaga acudía al museo para realizar ejercicios de copias. Para ilustrar este proceso y patentizar los orígenes de la vocación pictórica de Picasso, así como el vínculo que estableció con su ciudad natal y la importancia que ésta tuvo en su carrera artística, dentro del espacio dedicado al Museo Municipal se ha reservado un lugar al Picasso joven, ilustrado con los originales que copió (Crepúsculo en el puerto de Málaga, de Emilio Ocón, y La religión comprende al genio, de José Ponce). Se trata de un espacio con carácter informativo ya que las copias de Picasso no pertenecen a la colección municipal. La “marina” pertenece al coleccionismo privado y la copia sobre La religión comprende al genio al Museo Picasso de Barcelona, que ha cedido la obra en calidad de depósito temporal. El objetivo es que mediante un montaje didáctico el Museo del Patrimonio Municipal se convierta en el punto de arranque mundial para comprender a Pablo Ruiz Picasso y los inicios de su vocación.
Grandes maestros del siglo XIX

Las grandes obras del siglo XIX de la colección están presentes en este espacio de una manera rotativa. Como primera muestra se ha escogido El Alegato de Bernardo Ferrándiz, uno de los mas importantes encargos que realizó el Ayuntamiento como protección al arte y en concreto a un artista que había sido el responsable de la creación del núcleo pictórico malagueño; La moraga de Horacio Lengo, por su temática, ya que es uno de los pocos cuadros de costumbres que hacen referencia a un tema local y específico de Málaga; Los Gaitanes, de Federico Ferrándiz, un excelente paisaje que transmite la influencia de Muñoz Degrain en la localidad; Florero, de Murillo Bracho; Retrato de Guillén Robles, de Martínez de la Vega, representante de una temática que alcanzó altas cotas en la localidad; y Pidiendo auxilio, de Verdugo Landi, marina que ejemplariza las características de la escuela de marinistas que se creó al amparo de Carlos Haes.
El espacio se completará con dos excelentes piezas escultóricas de Mariano Benlliure: el Retrato de Moreno Carbonero y una figura alegórica que formaba parte del monumento al Marqués de Larios, hito escultórico urbano, que estará presente en la colección permanente mediante esta obra.
Obra maestra seleccionada para esta sala es Naufragio, de Carlos Haes, por ser el autor uno de los primeros pintores que conformaron el prestigioso centro pictórico malagueño en el siglo XIX, maestro, además, de los principales marinistas que crearon escuela en la localidad.
